El primer monasterio de los Agustinos Recoletos en América fue construido en 1597 y, casi
cinco siglos después, sigue albergando a religiosos de esa congregación. Está ubicado en el
desierto, también conocido como "desierto de Almas", que se caracteriza por hermosos paisajes
de tierras secas y pozos azules. En la zona encontrarás artesanías como canastos, vestidos,
hamacas y alfarería, entre otros.