Barranquilleros y turistas encuentran un lugar para tomar el sol y descansar a 35 km de la capital del Atlántico. Allí se sirven platos típicos en kioscos y casetas y se presta el servicio de alojamiento en hoteles y cabañas. Enamórate de la belleza escénica del lugar y no dejes de practicar windsurf y kitesurf.